En la pasada noche un visitante de Etimologías me dejó el siguiente comentario:
¿Apostar por una república federal como la estadounidense o la alemana?. Entonces, ¿por qué tantas críticas a Esquerra Republicana de Catalunya?
Para empezar, y aunque le sorprende a muchos - la república, según algunos, sólo pertenece al ámbito de la izquierda -, el ser republicano no es una cuestión ideológica sino es una elección por un modelo de Estado que, a mi modo de ver, se ajusta más a los tiempos en los que vivimos. Desde mi punto de vista, la Monarquía es una institución que no es democrática y que puede plantear serios problemas al Estado - ver al respecto las Guerras Carlistas del siglo XIX - cuando existan conflictos familiares en su seno, algo que sería difícil que ocurriera en una República moderna.
Dicho lo cual, la preferencia por este modelo de Estado no conlleva, en modo alguno, que uno simpatice con los señores de la Esquerra Republicana. Aunque pregonen lo del Estado Federal Plurinacional, algo inédito en el mundo, lo que realmente persiguen es la disgregación de Cataluña junto con otros territorios como Valencia, el Rosellón o Baleares. La instauración de ese nuevo Estado no les saciaría lo más mínimo porque, como bien han dejado claro en muchas ocasiones, su objetivo final es la independencia. Ninguna república federal del mundo permite el derecho a la secesión, a no ser que los miembros de la Esquerra usen como ejemplo la Unión Soviética que era el único país del mundo que, constitucionalmente, permitía la desintegración de sus fronteras aunque, como pueden suponer, eso era un mero brindis al sol. Además, dudo mucho de que a la Esquerra Republicana, como a Maragall o Montilla, les agrade la idea de un Estado como Suiza, Alemania, Francia o Estados Unidos porque, entre otras cosas, allí no se aplican teorías como la del federalismo asimétrico.
En otro orden de cosas, es chocante que personas que se declaran republicanas, que se deberían caracterizar por la solidaridad o la fraternidad, emitan ideas que dejan entrever poca solidaridad y desprecio hacia los que no hemos tenido la dicha de nacer en los Países Catalanes. No es normal, por ejemplo, que se haga un boicot a la candidatura de Madrid 2012 o que Joan Puigcercós tilde a ciertas personas de Madrid como chupópteros. Por no hablar de otras declaraciones donde, simple y llanamente, se muestra una clara animadversión a todo lo que España significa.
En resumen, a los monárquicos no debería preocuparles las declaraciones de gente como Pérez Carod Rovira porque, ya lo dijo Su Majestad a Ernest Benach, hablando se entiende la gente.
domingo 15 de mayo de 2005
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada