Hoy es 21 de octubre. Hace doscientos años tuvo lugar el último combate naval de vela de la Historia. A unas seis millas del cabo Trafalgar ( Cádiz ), la Flota Combinada hispano-gala se enfrentó a la escuadra británica dirigida por Nelson y Collingwood. La batalla hay que entenderla en el contexto de las guerras napoleónicas que azotaban Europa hace dos siglos. España, intentando conjurar el peligro de una invasión francesa, se alió con Napoleón ya que, en esos años, el Corso tenía el Ejército de Tierra más potente del continente y la invasión, que paradójicamente tuvo lugar tres años más tarde, hubiera sido inmediata y fulminante. Sin embargo, esta alianza con Francia provocó que el Reino Unido, que poseía la mejor flota del momento, hostigara a nuestro comercio y, además, bloqueara los principales puertos del país como El Ferrol o Cádiz.
El resultado de la batalla de Trafalgar era decisivo porque de él dependía la invasión del Reino Unido por parte de Napoleón. Si Napoleón invadía el Reino Unido su victoria en el continente europeo podría haber sido casi total, ya que en 1805 sólo quedaban tres naciones importantes por estar bajo su yugo: España, Rusia y Portugal. El Reino Unido, como era de esperar, era también consciente de ello y, por tanto, no escatimó esfuerzos para desbaratar los planes napoleónicos y puso al frente de su flota a Lord Nelson. La incompetencia del francés Villeneuve, máximo responsable militar de la Flota Combinada, ayudó en parte a la victoria inglesa por sus temerarias maniobras en pleno combate. Siempre quedará sin respuesta la pregunta de qué hubiera pasado si Gravina hubiera estado al mando de la flota aliada.
Al final, como ya habrán podido ver los lectores de Etimologías desde el pasado mes de agosto, la Flota Combinada sufrió una severa derrota aunque, después de consultar las fuentes inglesas, el Reino Unido tampoco tuvo ganas de celebrar una victoria en la que perdió a su mejor marino: Horacio Nelson, héroe de Egipto, Copenague y Trafalgar.
Las consecuencias de tal derrota para España fueron funestas: en una tarde perdimos la mejor generación de marinos de nuestra historia; nuestra flota perdió medio mil hombres; la Flota ya no se recuperó del mazazo y no es de extrañar que, desde Trafalgar, España no levantara cabeza ( prueba de ello fue la cascada de declaraciones de independencia que hubo en América a principios del siglo XIX ).
Hoy es un día para el recuerdo. Uno se siente satisfecho de haber compartido, siquiera en la distancia temporal, las mismas inquietudes que Nelson, Churruca, Sevilla, Gravina, Alcalá-Galiano, etc... Eran unos militares sobresalientes que no sentían odio por su enemigo sino admiración. Es realmente emocionante ver cómo los españoles admiraban a Nelson y, de la misma forma, cómo los ingleses presentaban sus respetos a Churruca cuando éste había muerto en la cubierta del San Juan Nepomuceno.
Sirva este texto como homenaje a aquellos hombres que, hace dos siglos, se enfrentaron en la costa gaditana del cabo Trafalgar.
viernes 21 de octubre de 2005
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4 comentarios:
Detecto alguna contradicción en la frase : '...en una tarde perdimos la mejor generación de marinos de nuestra historia'
Según un amplio artículo publicado hoy en el diario gratuito METRO edición Barcelona se dice textualmente (pag. 24): 'En un país donde los oficios de la mar estaban mal vistos y el comercio poco desarrollado, no había marinos suficientes para cubrir los puestos de la flota. La Real Hacienda hacía tiempo que no pagaba sueldos y los marineros eran "lo peor de la casa"...'
Supongo que afirmación esta, del todo falsa teniendo en cuenta el auge del comercio vía marítima con los países de Sudamérica, por entonces aún colonias españolas y con el único objetivo de restar importancia a las tácticas y aciertos británicos.
¿Alguien puede opinar sobre ello?
Fernando
Me refería que, además de ser un excelentes militares, eran miembros de una élite cultural. Por eso dije la pasada madrugada que en una tarde perdimos la mejor generación de marinos de nuestra historia.
Un saludo.
Es curioso como en esa época perdimos una generación que eran los marinos, los que hicieron la Constitución de Cádiz... A principios del s XIX perdimos más, sin duda, de lo que perdimos en 1898.
Un saludo y un sentido padrenuestro por la memoria de quienes cumplieron con su deber, aunque supieran que cumplir con su deber significaba la muerte.
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