Me ha sorprendido sobremanera que algunos colegas de Red Liberal se hayan alegrado de la muerte de Jesús de Polanco. Quizás, no lo sé, he pecado de ingenuo pero lo cierto es que no me esperaba esta reacción. La muerte de alguien, por mucho daño que haya podido producir en vida, no creo que sea motivo para descorchar las botellas de cava. En este sentido, coincido plenamente con mi colega mallorquín de Politeia. Aquí ya somos todos mayores, y cada cual, lógicamente, puede decir y hacer lo que le venga en gana. Lo que sí digo es que, luego, nos quejamos de actitudes como las de Eduardo Haro Tecglen, columnista de El País y que se alegró de la muerte de Antonio Herrero en 1998, y demás. El que ellos hagan eso no justifia que hagamos lo mismo.
Dicho lo anterior, otra cosa es que algunas de las reacciones al deceso de Polanco hayan sido, cuanto menos, pintorescas. Es normal que personas tolerantes y progresistas, como el presidente Rodríguez o Saramago, alaben a Polanco hasta el extremo. En este sentido, ayer, cuando veía las noticias del canal Cuatro, parecía, poco menos, que Polanco había inventado la democracia en España. Pericles, al lado de Polanco, es un mero aprendiz. La reacción más impresionante, empero, fue, naturalmente, la de Alberto Ruiz Gallardón. Lo de este hombre es digno de análisis. Estaba al borde de colapso. Es increíble que Gallardón sienta tanta admiración por un señor que, sin ningún rubor, estigmatizó a media España acusándola, nada más y nada menos, que de franqusita por el simple hecho de protestar contra la política antiterrorista del Gobierno. Parece que a Ruiz Gallardón le mola ser ultrajado desde los medios que eran propiedad del señor Polanco. Pues nada chico, a seguir así.
En fin, descanse en paz Jesús de Polanco. Que Dios lo acoja en Su Gloria.
domingo 22 de julio de 2007
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5 comentarios:
Ruiz Gallardon le debe muchisimo a Polanco.El ultimo favor con lo del affair Corulla(no me refiero al folleteo)
Lo de Engañardón tiene una simple razón de ser: sabe que sin su protectorado puede acabar muy mal su hasta ahora fulgurante carrera política. Es normal que le llore...
Entiendo que llevemos un día entero dándole vueltas. Pero... ¿a nadie se le ha ocurrido pensar ¿y ahora?
¿cómo afecta eso a ZP?¿al resto?¿a las teles?
La dispersión familiar del tipo es notable, hijos y sobrino se reparten el pastel y, aunque tal vez él supo dejar todo atado y bien atado, se de uno militar, gallego y bajito, que lo hizo, o creyó que lo hacía y se equivocó...
¿el sobrino y los hijos llevarán las riendas como debérían? ¿Mariñuz, de la que estaba separada por ponerle cuernos, pero no legalmente, luego trinca, se meterá?
Yo estoy intrigada, sobre todo, por saber si el monopolio quiebra y la libertad sefiltrará como el humo por debajo de la puerta...
(Por Dios, esto va sin morbo... que conste)
El futuro ya no es lo que era, que diría Janli. No sé si el tingaldo PRISAICO se mantendrá sin el capataz al mando. Ahora todos querrán la cuota de poder que creen les corresponde y no todos podrán tener lo que quieren, de ahí que puedan surgir los roces, envidias, conflictos y traiciones. Por otra parte, algunos de los negocios del grupo no gozan precisamente de su mejor momento, y no parece que se vayan a recuperar.
La muerte de alguien, por mucho daño que haya podido producir en vida, no creo que sea motivo para descorchar las botellas de cava.
Pues yo discrep. La muerte de alguien puede ser un motivo de alegria, si por ejemplo esa muerte, significa que va a haber menos muertos entre los demás (por ejemplo Hitler, Stalin, Mao, Guevara) o que se va a parar el guerra-civilismo del personaje.
Claro que por la muerte de Hitler se brinda no cava sino con champan y por la de Polanco con Coca-Cola.
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