La Feria de Almería vive horas bajas. Lamento ser tan contundente, pero, después de cinco días de festejos, la opinión que tengo de edición del presente año no puede ser más nefasta. La Feria del Mediodía, que se desarrolla en las calles principales del centro de la ciudad, está derivando en un macrobotellón. Muchas personas aprovechan la Feria del Mediodía para emborracharse hasta extremos insospechados. Los borrachos de Velázquez son meros aprencides al lado de la caterva de muchachos que se quedan como cubas. Así se explica que el pasado sábado las calles Eduardo Pérez y Trajano, muy cerca de la Catedral, parecieran cualquier cosa menos calles de una ciudad normal a las 10 de la noche. Algunos, incluso, enlazan la Feria del Mediodía y la movida nocturna, lo cual provoca que los vecinos de las diversas calles padezcan ruidos casi las veinticuatro horas del día.
El pasado domingo por la noche fui a darme un paseo por la Feria, es decir, por el recinto nocturno que se encuentra en la Avenida del Mediterráneo. La primera sensación que tuve fue la de agobio. La gente tiene que deambular por un calle estrecha que se encuentra flanqueada por las casetas, a la derecha, y por diversos puestos a la izquierda. Dejando el agobio a un lado, debo decir que el visitante se quedará impresionado al ver que la Feria de Almería no es andaluza. Es decir, apenas, por no decir nada, se escuchan sevillanas o cantos regionales y tampoco se ven personas ataviadas con trajes regionales, algo tradicional y típico en otras ferias. Además, tampoco se escucha la música tradicional de festejos de este tipo. Eso sí, música "bakalao" y cañera la que usted quiera y más. El que haya conocido ferias de Andalucía Occidental, como Jerez o Sevilla, se quedará conmocionado al ver la manera que Almería tiene de celebrar su feria. Imagínense que una persona de fuera viene a la Feria de Almería y me pregunta: ¿podrías llevarme a ver algo típico de estas fiestas? Lógicamente, la Feria del Mediodía no sería el lugar más idóneo, sobre todo porque para ver un botellón cada ciudad tiene el suyo. Y en cuanto a la Feria de la Noche pues, oye, como que no. No tiene nada de particular que merezca la pena ver. Es una verbena de barrio a lo grande, nada más. Sería necesario, por tanto, ir a los toros algo que, afortunadamente, aún continúa a salvo de la quema y que, indudablemente, muestra elementos típicamente almerienses.
¿Queda algo más para comentar? Bueno, pues que las atracciones y puestos siguen siendo las de siempre: tómbolas en las que nadie consigue el preciado premio; puestos de patatas asadas a mansalva; lugares para practicar el tiro con escopetas que disparan tapones de corcho; venta de turrones y todo tipo de chucherías; churrerías y caravanas convertidas en tiendas que venden bocadillos y hamburguesas;... Nada nuevo bajo el sol.
Pues eso, que disfrute de la Feria quien pueda.
miércoles 22 de agosto de 2007
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4 comentarios:
Se nota Cromwell que no te paseas por las ferias.Este año ha sido comentario habitual de todas las tertulias que las ferias de El Puerto de santa María,Sevilla que fue a la vez, chiclana, Puerto real, y la de tu querido pueblo San fernando, han sustituido las sevillanas por música de todo tipo menos de feria.Está claro que al paso que vamos se acabará perdiendo esta tradición, aunque a medio día que había gente carrozona, se seguían los tradicionales bailes, sevillanas, tanguillos, alegrías...bellísimos todos ellos.
Los tiwempos están cambiamdo. La sección femenina se cerró hace años y a las féminas ya no les gusta ir por ahí vestidas de flamencas- Se me ocurre, que tú, el Dean de la catedral y el gobernador militar os vistais a la manera regional y os echeis unas joticas o lo que se estilata en otros tiempos. Lo que dudo, es que la feria tuviera la animación de tiempos preteritos
Nunca la Feria de Almería (en la Andalucía oriental) se pareció a cualquiera de las de la parte occidental...
Post Scriptum Así que pese a los intentos por ello, no entiendo por qué debería serlo ahora...
José R. Suárez tiene toda la razón. Almería no es andaluza. Esos trajes de faralaes y bailes tradicionales son una auténtica importación andaluza o bajoandaluza, según se mire.
Los verdaderos trajes y tradiciones ya están olvidados, éso sí que es una pena, las sevillanas no se van a olvidar pues ya se llevan a cabo en Sevilla y no hacía falta extenderlas por territorios del Este para que no se perdiesen pues no están en peligro allí pero han hecho que la gente surestina quede sin cultura. Suerte que la Región de Murcia no ha sufrido imposiciones de ninguna otra provincia por ser autonomía uniprovincial y allí sobreviven los cantos, bailes y trajes que en Almería se han perdido. Saludicos. Ya faltaría que en las escuelas prohibieran el empleo del diminutivo -ico, tan propio de la España levantisca (a excepción de la zona catalófona) y que, en vez de decir pescaíco, tuviésemos que decir pescaíto frito.
Atentamente.
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