Francisco Vázquez, que hace poco pidió que la Cope se cambiase la chaqueta, ha quedado en evidencia. El pasado viernes, el diario tolerante El País recogía una entrevista en la que, entre otras cosas, Vázquez decía lo siguiente:
P. ¿Ha hablado con el Vaticano?
R. Sí.
P. ¿Cómo ha acogido lo que sucedió en el acto de Madrid?
R. Con sorpresa y disgusto. Nuestras relaciones con el Vaticano son buenas.
Dice que con sorpresa y disgusto. Vaya, vaya. ¡Qué cosas! Resulta que el Papa, en el día de ayer y delante del cuerpo diplomático, defendió la familia tradicional, es decir, lo mismo que se defendió en Madrid el pasado día 30 de diciembre. Lean las palabras de Benedicto XVI recogidas en la página de Radio Vaticano:
Deploro, una vez más, los ataques preocupantes contra la integridad de la familia, fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer. Los responsables de la política, de la orientación que sean, deben defender esta institución fundamental, célula básica de la sociedad.
O sea, como ustedes mismos pueden comprobar, las palabras de Benedicto XVI están en plena sintonía con lo dicho en el acto que tantas ampollas ha levantado en sectores progresistas y tolerantes. Saquen ustedes las conclusiones pertinentes.
martes 8 de enero de 2008
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1 comentarios:
Como Ratzinger siga diciendo cosas así, Pepiño le excomulgará.
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