El presidente del Gobierno ha estado en Zaragoza, antigua Caesar Augusta, para decir que del trasvase del Ebro a las cuencas deficitarias, nada de nada. Que es eso es cosa de la España negra y retrógada que quiere cargarse el río que da nombre a la península donde vivimos. Raro concepto éste de la solidaridad. Por lo visto, para ser solidario es preferible que el agua llegue al Mare Nostrum para, más tarde, ser desalinizada. Yo creí que era al revés pero, oye, que no. Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Una vez, allá por el año 2000, vi por televisión una manifestante, en plena plaza del Pilar de Zaragoza, que decía que el Ebro es de Aragón. Con dos narices oiga. Por esa regla de tres, el Océano Atlántico ¿de quién es? A ver si ahora los gaditanos y onubenses van a tener que cobrar por el uso que los sevillanos hacen del Océano en época estival. Eso sí, el Ebro es de los aragoneses y luego nos dan lecciones de cómo usar el agua en su Exposición Universal. Eso se llama, y lo digo con bastante aplomo y educación, reirse a mandíbula batiente de quienes no tienen agua. Luego lo disfrazarán de muchas formas pero eso, en cualquier parte, se llama burla al por mayor.
Finalmente, debo decir que existe una clave que determina, al cien por cien, la conveniencia de este proyecto para el conjunto de España. ¿Cuál es esa clave? La Esquerra Republicana, socio del actual Gobierno y separatista hasta las cejas, está en contra. Es decir, que eso del trasvase es algo bastante necesario para articular España.
domingo 2 de marzo de 2008
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1 comentarios:
...y luego tenemos que soportar a ZP enfadarse cuando se le recordó lo del agua de Almería que iba a ir a Cataluña y decir que eso era solidaridad. Así, así.
POR cierto, desde el sureste español, poco importa ya si el PP lleva el trasvase en el programa. Se vota en contra del PSOE recordándole que no se le perdona estar en contra.
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