domingo 6 de abril de 2008

Capillita

Hay por ahí un sujeto, cuyo seudónimo es Guisasola, que anda por varias bitácoras hablando sobre mí. ¿Qué es lo que dice? Dice este sujeto que yo soy un "capillita". Craso error mon ami. Usted, como muchas personas que pululan por la Red, no sabe de lo que habla y, lo que es peor, no sabe cómo soy yo. Pero, me temo, eso le da igual porque, en realidad, lo que le mola es etiquetar a la gente sin importarle otra cosa. Lo que le mola a usted, en definitiva, es estigmatizar e intentar dejar en ridículo a los demás. Aquí, desgraciadamente, ha errado el blanco.

Lo primero que debo decirle es que usted, y aquellos que actúan de la misma forma, demuestra una ignorancia bárbara, la misma que poseen algunos colegas suyos que defienden las purgas en Red Liberal y que llaman liberticidas a los demás. Su caso me recuerda a un tipo que, no hace mucho, dijo que el logotipo de Etimologías era un Papa. En fin... sobran las palabras. ¿Qué es una persona "capillita"? El término "capillita" significa lo siguiente:

Dícese de la persona que vive durante todo el año por y para la Semana Santa. No tiene más temas de conversación, no huele otro aroma sino incienso, no oye otra música sino marchas procesionales y, llegada su época, no hay Dios que la localice en su casa.

Yo, la verdad sea dicha, no me siento identificado con esa definición, entre otras cosas porque yo no actúo ni pienso de esa forma. Es decir, no niego que esa definicón sea certera ( porque hay personas que son así desde luego ) pero, en modo alguno, se corresponde con la manera de ser de la persona que escribe estas líneas. La bitácora Etimologías es, precisamente, una buena prueba de ello. Jamás pude pensar que hablar de Tarifa, la estación de Linares Baeza, de Historia Militar o de los socavones de mi ciudad pudieran llevarme a ser etiquetado como "capillita". Es cierto que me gusta la Semana Santa, pero si usted no está cegado por el sectarismo, o por algo aún peor, sabrá que hay muchas maneras de vivir esa celebración. Las veces que me han dicho "capillitas", además de errar el blanco, lo que se percibe es un desprecio bastante notable. Lo lamento, pero por ese sendero no me encontrará nunca.

En definitiva, creo que las cosas están bastante claras. Si otros persisten en la cerrazón y la estulticia pues, como podrá entender, no es mi problema.

3 comentarios:

Towar dijo...

Y a mí que me da que ese señor es uno de los muuuuuchos que no hacen más que meterse con la pérfida y malvada Iglesia Católica .... pero luego protestan si se quedan sin el puente del Pilar, el de la Asunción, el Corpus (en Toledo)....

Lo digo porque yo no he visto a muchos de estos renunciar a ninguna fiesta de tipo religioso. De hecho, estoy convencido de que se apuntarían sin dudarlo a Janucá, Yom Kippur, la Fiesta del Cordero o el Heb Seb.

Es lo que tiene ser un liberal fetén, de los buenos e incorruptibles. Y nada dogmático, añado.

Anónimo dijo...

Creo que Cromwell es uno de los mayores incomprendidos de RL. Casi nadie encarna mejor que él los aspectos más dinámicos e innovadores de la llamada "Eclosión Liberal".
Sólo se meten con él por envidia.

Ruby Marmolejo dijo...

Hombre cromwell, un poco capillita si que eres, no lo negarás. Y un poco beato también.