sábado 24 de mayo de 2008

José Blanco nos habla de la moderación de la Oposición

Sale José Blanco, un personaje que no sabe ubicar Ceuta y Melilla en el mapa, y nos habla de la desmesura y radicalidad de la Oposición en la pasada legislatura. De la misma forma que la palabra "paz" ha sido pervertida hasta extremos inimaginables, la palabra "moderación" ha sido desvirtuada y profanada. Para José Blanco, ser "moderado" implica hacer una Oposición inexistente. En otras palabras, la Oposición será "buena y moderada" si no dice ni hace nada. En cambio, si critica duramente al Gobierno es síntoma de que los no afectos al Gobierno se han deslizado por la pendiente de la "extrema derecha".

Este discurso, por supuesto, no es nuevo. Estamos hartos de escuchar y leer esta estúpida consigna proferida por esos que, sin ningún rubor, se erigen en heraldos de la democracia y sus esencias. Precisamente, hace escasos días me hice eco de cómo el diario tolerante El País está tratando la crisis del Partido Popular. Para este rotativo, el único que defiende la democracia en España, hay "duros" ( los malos ) y "blandos" ( los buenos ). Es una nueva terminología, pero el fondo es el mismo: quién discrepe de Rodríguez es de extrema derecha, y quién sea seguidor de Rodríguez o se calle pues es un demócrata fetén. No hay más: o te callas o eres de extrema derecha.

Resulta repulsivo que estos personajes, como José Blanco o Gaspar Llamazares ( el último que ha salido en apoyo de Rajoy ), hagan este tipo de planteamientos. ¿Por qué este patrón de "moderados" y "radicales" se aplica sólo al centro-derecha? ¿Es Llamazares un moderado o un radical? ¿Y José Blanco? ¿Se puede aplicar esa dicotomía al actual Gobierno? ¿Cabría afirmar que en el Gobierno existen "moderados" y "radicales"? ¿Son capaces estos dos individuos de calificar a Ortega Lara o San Gil como extremistas al no aceptar el modelo de Oposición "light" que se propone desde la Calle Génova?

El presidente Rodríguez, cuando estaba en la Oposición, hizo lo que le dio la gana y nadie rechistó. Recordemos lo que pasó en la tarde del 13 de marzo de 2004. Se cercaron sedes de un partido democrático en la jornada de reflexión. ¿Es eso moderación o radicalismo? Pero hay más preguntas: ¿Es un síntoma de moderación salir en esa misma jornada en la TV y decir, como dijo Rubalcaba, que los españoles "se merecen un Gobierno que no les mienta"?; ¿es moderado, por ejemplo, lo que se montó en España con motivo de la Guerra de Irak de 2003?; ¿es moderación firmar el Pacto del Tinell, mediante el cual se excluye de la vida política a todo aquel que no sea progresista y tolerante?; ¿qué reacción cabe esperar de la Oposición cuando se pone en marcha el Estatuto de Cataluña que, a la larga, implica el descoyuntamiento de España?; ¿qué reacción cabe esperar de la Oposición cuando todo un presidente del Gobierno dice que los atentados de la ETA son "accidentes"?; ¿hay que callarse y doblar la cabeza, como síntoma de moderación, cuando el Gobierno de Rodríguez dice que son "antipatriotas" los que denuncian la crisis económica?; ¿es malo salir a la calle a protestar contra la política gubernamental?, ¿no fue acaso Rodríguez el que empezó con esa movida de las movilizaciones populares?; etc...

Ésas y otras preguntas deben ser contestadas por José Blanco para saber a qué atenernos.

1 comentarios:

Elentir dijo...

Ha sido descojonante oírle a Pepiño decir que "Mariano Rajoy tiene la culpa de todo lo que ha pasado en España estos últimos cuatro años". En fin, alucinante hasta qué extremos llega el cinismo de Pepiño. ¿Tiene Rajoy la culpa del incendio de Guadalajara, del terrorismo de ETA, de... de...? En fin, es que es una chorrada tan grande que me pregunto si habrá algún fan radical del PSOE que se la trague.