sábado 27 de junio de 2009

Bono y el aborto

José Bono, el católico por excelencia del Reino, ya ha dejado clara su opinión sobre el aborto usando un argumento novedoso. Adivinen, pacientes lectores de Etimologías. Efectivamente, Bono ha usado, la Guerra de Irak de 2003. Dice Bono, que no ha dicho si el aborto le parece bien o mal, que la Iglesia estuvo callada durante la Guerra de Irak. Eso es mentira, señor Bono. Juan Pablo II, pontífice por aquel entonces, dejó bastante clara su opinión al respecto: condena absoluta del conflicto. Lástima que el señor Bono no estuviera, por citar sólo un mero ejemplo, en el Vía Crucis de la Hermandad de los Estudiantes de Sevilla en 2003, en el cual se rezó por la paz en el Golfo Pérsico.

Al señor Bono, el católico por excelencia de esta España nuestra, le preocupa mucho la Guerra de Irak de 2003. Es una pena que no tuviera la misma sensibilidad por las bajas civiles y militares, incluída la de un soldado español, que hubo en la Guerra del Golfo de 1991. Pero, claro, teniendo el papelito de la ONU nuestra conciencia está ya tranquilita, ¿verdad?