jueves 18 de junio de 2009
Dos ejemplos de la opresión del Estado centralista en Cataluña
El presidente Rodríguez, así parece asegurarlo, ha arreglado el problema sempiterno de Cataluña. Hace cuatro años regaló a los nacionalistas catalanes un estatuto, cuya constitucionalidad aún se debate, en el que Cataluña se convierte en una nación, lo cual plantea el problema de saber qué es España. Si Cataluña es una nación, ¿qué es España? ¿Seguimos pensando que el concepto de nación, como dijo Rodríguez en 2005, es un concepto "discutido y discutible"? Ahora, y por si fuera poco lo anterior, Rodríguez nos dice que Cataluña va a disfrutar de una financiación privilegiada, en la que recibirá una cantidad de dinero por encima de la media del Estado. Luego vendrán los nacionalistas diciendo que viven oprimidosy demás. Ya quisiera yo estar igual de oprimido. Hoy por hoy, ser nacionalista catalán es una gran negocio.
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