
Hace casi dos años visité, una vez más, la Catedral de Sevilla, uno de los mayores templos de la cristiandad. En la puerta de San Cristóbal, que es por donde tuve que acceder para entrar al interior del recinto catedralicio, pude ver esta réplica del Giraldillo, la famosa veleta que corona la Giralda, actual campanario de la catedral hispalense y que en su tiempo fue también parte de la mezquita que construyeron los almohades.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada