viernes 10 de julio de 2009

La crispación desaparece de la Cope

Bueno, ya se fue Losantos de la Cope y a Vidal le quedan escasos minutos. La tranquilidad mediática vuelve a España. La crispación desaparece. Las aguas turbulentas del periodismo ibéricos vuelven a calmarse. Ya nunca más volveremos a escuchar insultos, injurias ni descalificaciones en los medios españoles, especialmente los que no son afectos al Gobierno actual. Ya lo decía Enric Sopena: los medios conservadores son los únicos que crispan. Pero, claro, algo puede salirse del guión: ¿a qué Vaticano van a ir ahora a protestar los nacionalistas por las opiniones molestas?; ¿a qué Conferencia Episcopal van a protestar los que no quieren oir opiniones contrarias?; ¿cuántos catecismos se escribirán ahora?; etc...

Por cierto, estoy a la espera de que el cristianismo vuelva a resurgir en Cataluña. Recuerden que monseñor Sistach dio a entender que la Cope era la responsable del desapego de los fieles. Pues bien, espero muy pronto ver el reverdecer de la tierra que, según todos los indicios, fue visitada por Pablo de Tarso.

2 comentarios:

spartan dijo...

De acuerdo contigo. Ahora la COPE, salvo que se vuelva completamente sumisa, que espero que no será así, le van a seguir cayendo por todos lados. Veremos si aguanta.

Pablo dijo...

La COPE en un año será como Radio María.